Palabras del Dr. Roberto Sisteró en ocasión del homenaje al Obsevatorio Astronómico de Córdoba, 14/11/2006.
Debo agradecer la invitación a los organizadores de este acto, en conmemoración del primer medio siglo de la Facultad de Matemática Astronomía y Física, y precisamente en homenaje de la entidad que la incubara, este largamente centenario Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Córdoba.
Ello tiene que ver con el carácter de primer egresado y primer doctorado en la carrera de Astronomía de FAMAF que la providencia me dio, y que aún a pesar de mi retiro, sigo vinculado como en los últimos 48 años del medio siglo de su existencia.
Cuando la Facultad cumplía 35 años y como el egresado mas antiguo perteneciente a la misma, hice una síntesis (1) sobre sus antecedentes y su establecimiento definitivo, como Instituto de Matemática Astronomía y Física, entonces (IMAF). Hoy me propongo repetir en gran parte dicho texto, ya que transcurrida una década y media, hubo muchos egresados y probablemente "nuevos" interesados.
Como es bien conocido, la creación del IMAF es consecuencia de una intensa trayectoria en la ciencia argentina del Dr. Ramón Enrique Gaviola, quien abogó vehementemente por la reforma de nuestras universidades. En efecto, "Quien conozca algo de lo que es una universidad y contemple la universidad argentina, se convence de inmediato de que esta necesita reforma. Su organización es tan absurda, su funcionamiento tan irracional, su medio ambiente tan chato, que dudar de la urgente necesidad de cambiar todo esto es imposible. Ahora bien, ¿cómo cambiarlo?". El Dr. Gaviola proponía como resolver estas cuestiones en su libro "Reforma de la Universidad Argentina y Breviario del Reformista" (2), publicado en 1931, a cuya introducción corresponde la cita anterior. La reforma que propone en este libro es , esencialmente, una modernización de la universidad para llevarla al nivel de las mas importantes del mundo en su época, especialmente en lo que se refiere a las "ciencias duras", en la que el mismo Gaviola poseía una sólida formación lograda en Berlín y una extraordinaria reputación internacional. No debemos olvidar que estamos relatando circunstancias posteriores en algo mas de una década a la reforma de 1918 originada en nuestra Universidad de Córdoba. Sin embargo su reforma era imprescindible y no necesariamente contradictoria con la del 18. No obstante, su punzante personalidad lo llevaba a formular en modo muy directo sus afirmaciones, las que basadas en sus convicciones se transformaban en tomas de posiciones irreductibles y categóricas. Que desafortunadamente lo condujeron a grandes colisiones con las autoridades, y algunas décadas después en Córdoba, con el ambiente reformista del 18, especialmente el estudiantil.
Para ilustrar alguna de sus ideas y forma de expresarlas haremos algunas citas del mencionado libro. "Los ingredientes principales para una Universidad, son profesores, estudiantes y dinero. Los profesores son a menudo superfluos cuando existen buenos libros. Los estudiantes son innecesarios para la misión puramente científica de la Universidad. El dinero es siempre imprescindible". Otras opiniones, dignas de meditar aún hoy, son: "Quiero entender por democracia la igualdad de oportunidades para todos sus habitantes. La universidad está abierta, teóricamente, a todo habitante que reúna ciertas condiciones de preparación preliminar. La Universidad está cerrada, en la práctica, a todo habitante que, aún reuniendo las condiciones de preparación exigidas, no disponga del dinero necesario para ser estudiante. La igualdad de oportunidades no existe, pues". "La carrera universitaria es un privilegio que el Estado puede conceder sólo a un número reducido de sus habitantes. Ese privilegio es, entre otras cosas, un privilegio económico ... y reserva la explotación exclusiva de ciertos campos de actividades. El ejercicio de las profesiones liberales es, económicamente hablando, la explotación organizada de la sociedad por grupos de confabulados con patente (diploma). Es equitativo y honrado que quien recibe privilegios económicos de parte de la sociedad, pague por ellos. Si estableciéramos una contribución obligatoria de todos los egresados, podríamos suprimir los aranceles ... Universidades con gran número de egresados, podrían obtener la independencia económica completa, base imprescindible de su independencia administrativa y política".
Gaviola opinaba que si se quiere "una Universidad de verdad, es requisito indispensable de todos sus componentes la dedicación exclusiva". Y también que no se recargue a los profesores-investigadores de docencia y que "la Facultad podrá eximirlos de dar clase alguna si cree conveniente que se dediquen por entero a la investigación", y cita como ejemplo: "de los seis profesores titulares de la Universidad de Berlín, tres, Einstein, von Laue y Wehnelt, están dispensados de dar clase". Debe notarse que Gaviola se formó ese medio y obtuvo su doctorado, logrando la admiración del propio Einstein (3).
Para concluir con las citas de este libro de Gaviola menciono el famoso Breviario del Reformista, que consta de los Derechos del Estudiante y los Derechos del Profesor, que se pueden ver en detalle en el mencionado libro y en las Actas del XXXV Aniversario (1). Por otra parte esa obra concluye con un proyecto elevado el 15 de septiembre de 1930, al Decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, sobre la creación de los doctorados en Física y Matemática .
Se puede consultar además, por referencias a Gaviola, al Observatorio Astronómico de Córdoba, al desarrollo de la Física, de la Astronomía y del IMAF en un libro reciente de Omar A. Bernaola (4), alumno de las Primera promoción del Instituto..
Corresponde ahora analizar una segunda etapa, los antecedentes próximos de IMAF, también protagonizada por Gaviola, llegado en 1937 al Observatorio Astronómico de Córdoba.
El 24 de julio de 1940 sucede al Director Juan J. Nissen, quien fuera el primer argentino titular en ese cargo. Comenzó una etapa verdaderamente fundacional en la historia de la ciencia argentina. Para ello contaba con su actitud que hemos repasado someramente desde 1930 y -lo mas importante- con una institución de las muy pocas en el país, si no la única, que realizaba investigación científica. No obstante no había en el ámbito nacional escuelas de Astronomía, Física, Meteorología, etc., que pudieran alimentar sus necesidades, o a la de la incipiente aeronáutica, o a las necesidades de la industria y del desarrollo de la tecnología. Así comenzó su labor creando internamente en el Observatorio una escuela para todo el personal, promoviendo su propio progreso y la mejora institucional. Realizó una intensa labor en el campo de grandes superficies ópticas, asociado al nombre del Dr. Ricardo Platzeck, con el método de la "cáustica". Trabajo que no sólo fue publicado en la revista de mayor jerarquía de los EEUU, sino que fue comentado en todas las revistas especializadas del mundo, dándole gran notoriedad a sus autores y que, por otra parte, le permitió al Dr. Gaviola finalizar el figurado del telescopio de 1,54 m de diámetro de Bosque Alegre, ya que no aceptó la calidad del espejo principal figurada por los sucesores de Fecher, quien había fallecido antes de finalizar su obra. Dicho telescopio fue montado y puesto en operación por Gaviola en 1942, en presencia del Presidente de la Nación, del Gobernador de la Provincia y las principales autoridades del país. Gaviola, además había diseñado y construido un espectrógrafo para ese telescopio, que fue el primer instrumento de ese tipo con óptica totalmente reflectante, incluyendo una red de difracción original de Wood. Con motivo de la inauguración del gran telescopio realizó en Córdoba el "Pequeño Congreso de Física y Astronomía", que marca prácticamente el nacimiento de la Asociación Física Argentina. Cuando los congresales concurrieron a Bosque Alegre, el Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Harvard, el físico y matemático George Birkoff (5), al ver el telescopio y el espectrógrafo exclamó: "Esta es la verdadera declaración de independencia de la Argentina".
Durante su gestión Gaviola trajo al Observatorio eminentes científicos como Guido Beck (6), D. Canals Frau, Livio Gratton, Mario Bunge, J. Landi Dessy, A. Maiztegui, etc. Y por supuesto, también en Córdoba luchó por el establecimiento de una escuela de ciencias de máximo nivel sobre la base del Observatorio. En 1944 elevó un proyecto al Ministro de Justicia e instrucción pública de la Nación (de quien dependía el Observatorio) de creación de la Escuela de Astronomía, Física y Meteorología. Y aquí comenzó una Odisea, pues del despacho del propio Ministro, desaparece, se eclipsa, se extingue el expediente, según palabras del mismo Gaviola. Todo esto quedó documentado con la publicación de "Ciencia y Burocracia" (7) en 1945. Como no podía ser de otro modo, tratándose de Gaviola, el prólogo del libro es una transcripción de una nota dirigida al Ministro en donde solicita con una singular elipsis una investigación o un sumario administrativo ... ¡al propio Ministro!. A veces es necesario mirar estos documentos para entender, quizás mucho, de la historia de la ciencia en nuestro país. El hecho es que este proceso continuó hasta que le aceptaron en 1947 una de sus tantas renuncias que solía presentar como forma de sortear escollos burocráticos.
El Observatorio pasó a depender de la Universidad Nacional de Córdoba en 1954, En el año 1956 Gaviola es designado nuevamente Director, y como es obvio exhumaría su idea de crear la escuela de ciencias. En esta oportunidad el proyecto contempla un instituto de Matemática, Astronomía y Física y tuvo favorable acogida por el Rector Jorge Núñez, creándose el IMAF el 15 de Noviembre de 1956. Aquí nuevamente la intransigencia de Gaviola frente a una diferencia con el Rector hizo que fuera apartado del cargo, y por tanto, no pudo inaugurar los cursos lectivos del Instituto, por el que había luchado durante tres décadas.
El primer ciclo académico comenzó en 1957. Los planes contemplaban las tres licenciaturas, y obviamente, aún previstos, no estaban establecidos los planes del doctorado. El primer Director fue, interinamente, el Dr. L. Gratton y lo siguió seguidamente el Dr. Ricardo Platzeck. El plantel docente estaba integrado por los Dres. Livio Gratton, Jorge Landi Dessy, José L. Sérsic, Luis A. Milone y los Ings. F. Díaz Núñez, A. Niell, A. Guzmán y Juliá., a los que se agregaron posteriormente el Lic. Aguirre, los Ings. C. J. Claro, L. Goldes y la Prof. Clarita Tolosa.
Es probable que algunos nombres se me escapen, pues yo soy de la tercera promoción, por lo que pido disculpas si alguna omisión se desliza.
Las reglamentaciones del IMAF en su primera época eran muy rígidas, tales como las había imaginado Gaviola. El ingreso consistía en cursos muy intensos que duraban un mes sobre Álgebra y Análisis I, Física y Química. Este último era preparado por el Instituto de Ciencias Químicas (ICQ), hoy Facultad. Aquí debo recordar al Dr. Negrotti, como nuestro profesor de Química y como uno de los pioneros que aportaron para que el ICQ sea una institución moderna y de investigación. Recuerdo también a los Jefes de Trabajos Prácticos: Dr.Eduardo Staricco, hoy ex Decano, ex Rector de la Universidad y actual Presidente de la Academia Nacional de Ciencias.y a la Dra. Ramondelli, hoy esposa del Dr. Staricco.
Lo curioso es que no era obligatorio aprobar los exámenes de ingreso, pero servían para establecer un orden de méritos para otorgar 10 becas, .... ¡y para ahuyentar a quienes no estaban muy convencidos de su vocación!. Becas suficientes para que estudiantes del interior, o de escasos recursos, cubrieran holgadamente sus gastos. El ingreso contemplaba un examen psico-físico que sólo se implementó para la primera promoción. Las correlatividades no existían, y debían aprobarse todas las materias para inscribirse en el año siguiente. Además, luego de tres aplazos se perdía la carrera, aunque las materias aprobadas servían para emigrar a otra carrea. La primera profesora de idioma alemán fue la Sra. Kunkaikis, a quien sucedió en 1959 Ricardo Tchamler, legendario profesor de varios idiomas, ¡amigo y querido por mas de treinta promociones!. El Sr. Mario Tappa y el entonces estudiante Fernando R. Colomb oficiaron "ad honorem" como secretarios, siendo la primera Secretaria, y única empleada administrativa la Sta. Ana Bobone, hoy Sra de Milone. Quiero rendir homenaje a la Sra. Ana en nombre de las mas de 40 promociones que la vieron servir al IMAF y FAMAF.
Los egresados de la primera promoción fueron: Pascual Roca, Nelson Becerra, Fanny Dyment, Miriam Goldemberg, Horacio Heredia y Miguel Llanos. Aunque egresaron en otras universidades fueron de la primera promoción Omar Bernaola, Fernando R. Colomb y Julio y Roberto Gratton que también emigraron junto a su padre. Los de la Segunda promoción fueron: Jorge Helman, Miguel Llinás, Nicole Ikoff y Guillermo Iglesias, todos los mencionados fueron físicos. El primer matemático egresado fue Gorki Jover, de la segunda promoción. Los egresados de la tercera promoción fueron en Física: Hugo Nazareno, Fernando Machetto, César La Padula, Héctor Baldis, Gabriela Carabelli y Oscar R. Gómez. En Matemática Jorge Smith y Salvador D.Gigena. En Astronomía egresó el primer astrónomo, quien les habla, por lo que el Observatorio y el IMAF organizaron un gran acto en el salón de grados de la Universidad.
Los primeros doctorados que dio el IMAF fueron a Fanny Dyment y Jorge Helman en Física, y a quien les habla en Astronomía, de las 1a., 2a, y 3a promoción respectivamente. El primer Doctor en Matemática fue el Dr. Juan Tirao. El primer doctorado del IMAF dirigido por un egresado fue J.J. Clariá Olmedo, dirigido por quien les habla. Debo recordar también que el primer trabajo publicado por IMAF correspondió al Ing. L. Goldes.
No puedo dejar de mencionar a otros profesores de las tres primeras promociones, como los Dres. Jorge Staricco, O. Cichini, J. Roederer, y J. Ballesteros, quienes viajaban desde la Plata o Buenos Aires, o Manzano y Santochi desde Tucumán. En la primer época del IMAF teníamos talleres de Carpintería en primer año, de Mecánica en segundo y Electrónica en tercero; están asociados a estas tareas docentes los nombres de Miguel Ramé, Dardo Martínez, Pedro Vicente, Eduardo Brouder y Angel Araujo. Posteriormente se creó el Departamento y cátedra de Electrónica a cargo del legendario Ing. Carlos "Charlie" Metzadour, pionero de la electrónica moderna en Córdoba.
Por último quisiera recordar los nombres de los Dres. Emilio Machado y Alberto P. Maiztegui, quienes sucedieron al Dr. Platzeck y J.Landi Dessy en la Dirección de IMAF desarrollando una excelente labor de afianzamiento, y especialmente el Prof. Emérito Dr. Maiztegui que realizó una prolongada obra de afianzamiento institucional en etapas verdaderamente difíciles, a veces tormentosas, de la Universidad y del país. Obras que fueron cimiento para que nuestro IMAF se transformara en Facultad bajo la Dirección del Dr. J. Tirao y alcanzara su plenitud institucional con el advenimiento de la democracia, siendo su primer Decano el Dr. H. Alagia, a quien tuve el honor de poner en funciones. Lo que se repitió posteriormente con el Dr. Oscar Cámpoli y que certifica que no en vano les estoy dirigiendo la palabra como el egresado mas antiguo vinculado a la Facultad a través del Claustro de Astronomía.
Deseo que estos 48 años que me ligan a los 50 que cumple esta entrañable institución se prolonguen de modo que los presentes podamos celebrar otros aniversarios en los lustros venideros.
Muchas gracias.
(1) "XXXV ANIVERSARIO DE LA FACULTAD DE MATEMÁTICA, ASTRONOMÍA Y FÍSICA",
Actas de la Celebración, FAMAF, U.N.Cba, 1991.
(2) E. Gaviola, 1931,"Reforma de la Universidad Argentina y Breviario del Reformista"
Talleres Gráficos Argentinos, Buenos Aires.
(3) A. Maiztegui, "El Dr. Enrique Gaviola", Bol. Asoc. Arg. De Astronomía, Nº 35, p.7,
1989.
(4) O. Bernaola, 2001 "Enrique Gaviola y el Observatorio Astronómico de Córdoba",
Ediciones Saber y Tiempo, Buenos Aires.
(5) Quizás el mas célebre teorema de Birkoff en la Física es el que demuestra que la
métrica exterior a una masa esférica finita es la de Schwarzchild, de gran importancia en astrofísica.
(6) Dos trabajos históricos de Beck, extraordinarios para la época, publicados
como miembro del Observatorio están referidos, uno a la primera demostración del
efecto Cherenkov demostrado únicamente con recursos del electromagnetismo
clásico y el otro. sobre localización de observables cuánticos. G. Beck fue varias
veces candidato a premio nobel de Física.
(7) E. Gaviola, 1945, "Ciencia y Burocracia", El Observatorio de Córdoba y la escuela
de Astronomía, Física y Meteorología, Córdoba.
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