Cuando existen estados degenerados el formalismo anterior obviamente no puede aplicarse, ya que ocurren singularidades en las expresiones desarrolladas para las correcciones, a menos que se anulen los elementos de matriz de
fuera de la diagonal. Sin embargo, cuando hay degeneración tenemos libertad para elegir entre infinitas bases, y quizás sea posible lograr que esos elementos se anulen.
Consideremos en particular el ejemplo simple de un espacio de 2 dimensiones cuyo hamiltoniano sin perturbar es degenerado
mientras que la perturbación se escribe como
Utilizando una notación similar a la anterior, tenemos
La corrección de orden 1 detallada en (32) para las energías se anula, pues los elementos diagonales de
son 0. Estos resultados son incorrectos, ya que en este caso la matriz
puede diagonalizarse de manera exacta (ejercicio), resultando
Si bien el cambio de la base original
a los autovectores resultantes aparece como algo repentino al cambiar de
a
, es importante señalar que los autovectores originales pueden combinarse libremente para generar infinitas bases posibles para el subespacio expandido por los autovectores (que en este caso son todos los vectores de nuestro espacio vectorial). En particular, como en este subespacio nuestro
es degenerado y por lo tanto proporcional a la identidad, siempre conmuta con
, de manera que el cambio de base que diagonaliza a ambos operadores siempre está garantizado.
Volvamos entonces al caso no degenerado, para el cual reescribimos la ecuación (30) asociada al orden 1 de la ecuación de autovalores después de introducir la expansión (29) anterior
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(35) |
Teniendo presente el proyector
sobre el subespacio generado por
, a partir de (32) podemos expresar
, de manera que la igualdad anterior equivale a
Así como la identidad es la suma de todos los proyectores ortonormales generados con los
, el operador
es el proyector sobre el complemento del subespacio generado por
, de manera que
Siempre puede combinarse la inversa de
, que notamos como
, con
evitando singularidades; en nuestro caso despejamos
de la expresión anterior
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(36) |
Esta igualdad nos ha permitido expandir
en términos de las
, y verificar que efectivamente se cumple
. Como
no tiene componentes según
, es obvio que se cumple la identidad
, que usaremos según nuestra conveniencia. Expresamos entonces las correcciones de primer orden (32) y de segundo orden (33) como valores de expectación en el estado
o elementos diagonales de los operadores
y el operador
, que excluye el subespacio asociado a
donde pueden ocurrir las mencionadas singularidades,
La ventaja de haber incluido el operador
en las expresiones anteriores es que de este modo garantizamos que
sea hermitiano por construcción.
Gustavo Castellano 15/10/2026